El si en el Altar
Por: Johan Steven Gonzalez
Estudiante de Comunicación Social
Acajel.
Sara
Tobón, después de haber pasado por una relación
no muy grata para ella, se dio la
oportunidad de conocer a Leonardo Lovera. Un compañero de trabajo, de
caminado un poco lento, con una estatura de 1.70 cm, persona que al principio
no le era muy prometedor para una relación estable, pero poco a poco le fue robando el corazón. Hasta el
punto de hacer planes de boda. El sábado 23 de Marzo de 2013, un año después de
haber iniciado la relación se dieron el si en el altar. La ceremonia se celebro a
las 2 de la tarde en una finca cerca a Jamundí (valle), todos los presentes en la Boda estaban muy bien vestidos, los caballeros vestian guayaberas muy representativas de ciudades calidas, y damas hermosos vestidos.
En
la entrada de la finca había un sendero adornado con petalos de rosas a sus lados. Al fondo se veía un pequeño lago habitado por unos coloridos peces llamados carpas provenientes de Asia, al llegar los invitados se sentaban en unas mesas que quedaban al lado
de una pequeña piscina, donde se ponían a platicar.
La mayoria de los familiares presentes era mas por parte del novio, pues la familia de la novia
vive en Medellín y no les fue posible llegar a todos, solo los parientes más
cercanos y parte de los amigos más importantes para ella, estaban en su
compañía.
En
ese instante no se sabía nada de la novia, solo se veía al novio a la entrada
de la capilla muy nervioso, pues sudaba sin parar, sus movimientos eran constantes y
tenía que sacar el pañuelo de su bolsillo trasero para secarse. Vestía una
guayabera de saco y corbata creo que esto le incomodaba aun mas. En su
compañía estaba el hermano de él, hablando quizás del importante paso que
estaban a punto de dar.
Ya
eran las 2:30 de la tarde, cuando dieron aviso para seguir a la capilla. Todos
estaban ansiosos por ver a la novia. El novio ya de pie frente al padre, y
todos los invitados en sus respectivos asientos, miran de inmediato hacia atrás
al escuchar el sonido de la canción, si , ahí afuera estaba la hermosa novia, con
un vestido blanco, de corte recto sobre el pecho y una larga cola, en ves de
velo llevaba una flor sobre su cabello, la novia tenía un aspecto fresco, pero era indudable los nervios que sentía, pues no sabía como
tomarle la mano a su abuelo, quien fue responsable de entregársela al novio.
La
entrada de la novia fue memorable, a su caminar veía a los invitados con una
mirada de felicidad, y una hermosa sonrisa. Casi imposible para la familia y
amigos de contener las lágrimas, la ceremonia duro 20 minutos. Ya terminada los
novios fueron los primero en salir, ya afuera de la capilla, todos los
invitados salieron para felicitar a los ya esposos.
De
nuevo al lado de la piscina había un bufet donde se podían servir una lulada
con vodka si era del gusto de las personas, era momento de compartir y charlar
un rato. A los pocos minutos una dama encargada de la legistica, invito para que
siguieran al salón, a disfrutar de la comida que se había preparado, los
invitados se sentaban en mesas divididas entre familia y amigos.
Los
meseros repartían whisky y vodka por doquier, cada vez que veían un vaso vacío,
la novia disfrutaba del baile y cuando
sonó la canción “te imagino” que en parte del coro dice “con
ninguna se compara ella se llama Sara me gusta su cara de mala tiene loco a to
mis panas”, es una canción para ella pues tiene un gusto singular para el regueton.
“Gracias a todos los que estuvieron
presentes compartiendo con Leonardo y conmigo el día mas importante de nuestras
vidas y también a los que a pesar de la distancia nos acompañaron con sus
oraciones y buenos deseos...”